28 janvier 2008
La Granja
Desde el tiempo de los romanos, el caudal de agua que mana la fuente de La Granja ha sido de primera importancia. Su magnífico surtidor de treinta pies de altura da fe de la potencia de dicho caudal.
La Granja fue de gran interés para los árabes, asentados en la isla desde el S. X hasta 1229. Durante su dominación, en la Granja había una alcarria, denominada “Alpich”, destacable por sus molinos y excelentes aguas. Ya entonces, esas aguas se filtraban por el trecho de una legua, y resurgían más caudalosas en Canet.
En 1229 Mallorca fue conquistada por el rey D. Jaime I. A él se debe la división de la isla en cuatro partes, una de las cuales fue asignada al conde Nuño Sanz, quien se estableció en La Granja.
En 1239, el Conde cedió La Granja a los monjes cistercienses. La orden del císter, fundada en 1098, estableció así su primer convento en Mallorca. El asentamiento de los monjes duró pocos años, ya que pronto se vieron afectados por los achaques derivados de la humedad del lugar, y se vieron obligados a trasladarse al Monasterio de La Real de Palma. Conservaron aquí las labores de cultivo, de ahí la denominación de La Granja.
Dos siglos más tarde, los monjes vendieron La Granja a D. Mateo Vida. A lo largo de unos doscientos años, la familia Vida vivió en La Granja.
Tras ese período, la finca pasó a la familia Fortuna, a la que se debe la última gran reforma de la casa, realizada a principios del S. XVIII. La casa y los jardines se conservan casi intactos desde aquella obra.
En la década de los ochenta, el complejo fue adquirido por D. Cristóbal Seguí Colom, su actual propietario.
En La Granja, lugar apartado del resto del mundo, la vida continúa igual que en sus tiempos pasados. Los visitantes pueden admirar las bellezas de este lugar, degustar sus deliciosos productos, ver a sus artesanos realizando sus labores… La paz y la tranquilidad de este maravilloso valle constituyen una experiencia inolvidable.
16 janvier 2008
rumbo a Mallorca
Hola a todos,
Unas palabras para empezar en el ambiente español.
Vamos al encuentro de una isla muy bonita por sus paisajes, sus personas.
No tenemos que olvidar que representamos Francia, y nuestro instituto Celony, por eso es necesario que tengáis un comportamiento responsable y ecológico (es el tema de nuestro viaje).
Hasta lunes por la mañana
Buen viaje